Flacidez facial y corporal: cómo tratarla sin cirugía
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La flacidez es la pérdida de firmeza y elasticidad de la piel que aparece con el paso del tiempo y por la disminución natural del colágeno. Afecta tanto al rostro como al cuerpo, y hoy existen distintas opciones para tratarla sin pasar por quirófano, estimulando los propios recursos de la piel.
Por qué aparece la flacidez
Con los años, la piel produce menos colágeno y elastina, las fibras que le dan sostén. A ello se suman factores como los cambios de peso, la exposición solar y la genética. Antes de decidir un tratamiento conviene identificar el grado y la causa, algo que se hace en una valoración médica previa.
Opciones para tratar la flacidez
- Ultrasonido focalizado: el Ultraformer actúa en profundidad sobre el tejido para reafirmar.
- Radiofrecuencia: Indiba trabaja el tono y la firmeza mediante calor controlado.
- Estimulación del colágeno: los inductores de colágeno favorecen la producción natural de sostén.
Un plan combinado y personalizado
La mejor estrategia frente a la flacidez suele ser combinar técnicas según la zona y el grado. No hay una solución única, y el resultado depende de la respuesta de cada persona. Por eso el plan se diseña de forma individual y siempre bajo criterio médico.
Preguntas frecuentes
¿Puedo evitar la cirugía?
En flacidez leve o moderada existen opciones no quirúrgicas. En casos avanzados, el equipo te orientará sobre lo más adecuado para tu situación.
¿Cuándo se notan los resultados?
Al basarse en la estimulación del colágeno, el efecto es progresivo y varía en cada persona.
¿Es necesario mantenimiento?
Suele recomendarse un mantenimiento periódico, ya que la piel continúa su proceso natural de envejecimiento.
Si notas pérdida de firmeza en rostro o cuerpo, pide tu valoración en Altea Medicina Estética y diseñamos juntos el plan que mejor se adapta a ti.
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