¿Qué es?
La cavitación utiliza ultrasonidos con una frecuencia variable entre 38 y 42,5 kHz que generan pequeñas burbujas; estas inciden sobre los adipocitos y ayudan a diluir la grasa para que el propio organismo la elimine de forma natural.
Está indicada para trabajar los cúmulos de grasa localizada en abdomen, muslos, rodillas o cartucheras, como método de remodelación corporal sin recurrir a la cirugía.
Se realiza en sesiones y se complementa con una buena hidratación, actividad física y hábitos saludables; los resultados son progresivos e individuales.
