Depilación láser
La depilación láser reduce el vello de forma progresiva y duradera, adaptándose a distintas zonas y tipos de piel, con supervisión médica.
¿Qué es?
La depilación láser reduce el vello de forma progresiva: emite luz que absorbe el pigmento del pelo y actúa sobre el folículo para frenar su crecimiento. Es un tratamiento médico que se realiza en sesiones espaciadas, respetando el ciclo natural del vello.
Se puede aplicar en la mayoría de zonas del cuerpo y de la cara —piernas, axilas, ingles, labio, mentón, espalda…— y se adapta a tu tipo de piel y de vello tras una valoración médica. Cada sesión actúa sobre el vello que está en fase de crecimiento, por eso se necesitan varias para cubrir todos los ciclos.
Los resultados son progresivos: el vello sale cada vez más fino y escaso. Es un tratamiento duradero, aunque puede necesitar alguna sesión de mantenimiento. Los resultados dependen del tipo de piel y del color y grosor del vello, y son individuales.
